lunes, 11 de octubre de 2010

Imprescindible: Bicicleta, cuchara, manzana

En las ciudades acostumbramos a vivir acelerados. A menudo no vemos lo esencial. De vez en cuando es necesario detenerse y pensar, o pensar a otro ritmo. Hacer lo mismo pero más lentamente. Tomar conciencia de lo que nos rodea. Esta dicotomía entre la velocidad y la pausa está presente en el brillante documental del director Carles Bosch sobre Pasqual Maragall y el alzheimer Bicicleta, cuchara, manzana.

Bosch, que ya realizó un trabajo muy interesante hace unos años, Balseros, ahora nos ofrece un reportaje sobre una enfermedad cada vez más frecuente pero todavía muy desconocida para la mayoría. Todo ello gracias a la predisposición del president Pasqual Maragall que se ofreció a participar en un proyecto interesante y muy útil por la dimensión pública que ha dado a esta enfermedad.

Periodismo pausado
Bosch sabe que para hacer buen periodismo y para comunicar bien se necesita tiempo, pausa y gran planificación. Así que estuvo dos años al lado del president, acompañándolo en Barcelona, Rupià (casa de verano en el Empordà) y hasta en Nueva York, donde acudió a presentar la Fundación Pasqual Maragall.



El haber podido pasar tanto tiempo junto al president, su mujer Diana Garrigosa, sus tres hijos y otra gente cercana genera sus frutos. Hay mucha naturalidad y realismo. Todos se muestran tal como son y expresan todo lo que sienten y les angustia. Escucharlos en algunos momentos es duro. Ven la evolución y les preocupa lo que viene.

Todos son conscientes de que el president está enfermo y en algún momento muestran inquietud porque todavía hay gente que no es consciente. "El pare està malalt" (Mi padre está enfermo), dijo su hija mayor el día de la presentación de las memorias Oda Inacabada, en el Palau de la Música. Quiso dejar claro, lo que muchos no ven.

Además, las entrevistas a familiares van acompañadas de charlas con la doctora del president y otros expertos en el alzheimer de todo el mundo que están investigando sobre la enfermedad. Bosch entre otros países también visita una clínica de la India. Impactante. Estas charlas con expertos ayudan a hacerse una idea de la enfermedad y de cómo está la investigación para encontrar soluciones.

Maragall, engancha al espectador
Que el protagonista del documental sea Maragall ayuda a que enganche. Maragall comunica constantemente. Ha sido un político espontáneo y natural. Estos dos aspectos lo han acercado mucho a los ciudadanos. Ahora con el alzheimer Maragall mantiene la esencia y consigue conectar con el espectador. Habla claro, directo. Sin contemplaciones. En un momento dado dice: "Tu mueres cuando mueren tus recuerdos. Los recuerdos y el cerebro no se trasplantan".

El president tiene claro que la enfermedad avanza a un ritmo rápido y que la ciencia no podrá curarle, pero tiene claro que la medicina ganará al alzheimer. Tiene claro que no lo verá, pero ha puesto todo de su parte para que sea cuanto antes. El alzheimer avanza rápido en el cerebro de Maragall y Bosch lo explica con detenimiento.

Aplausos en la sala
Hoy en día es poco habitual que haya aplausos en una sala de cine. Al acabar el documental en la sala se escuchó una ovación emocionada. Gracias al president por mostrarse con la enfermedad y a Carles Bosch por hacer periodismo de calidad. El documental debería ser de visualización obligatoria en las Universidades de periodismo y en las escuelas. En Barcelona todavía se puede ver el documental en varias salas.

Un anuncio de la Asociación para las familias con Alzheimer. Vale la pena echarle un vistazo.

3 comentarios:

  1. Qué buena reflexión, David, sobre el periodismo pausado, que tanta falta hace, y sobre la mente, que también hace bastante falta. Todavía no he visto el documental... Susana

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  2. No he visto tampoco yo el documental pero me hago una idea y sí... yo estudié un poco esta enfermedad y hasta que no lo vives cerca no te das cuenta de la dimension que tiene... Con ello además, me gustaría recordar que muchas personas mayores sufren tambien la Pérdida de memoria asociada a la edad, normal por tanto y no por ello menos dura de llevar... y a la vez, q otros sufren otras demencias, como el Parkinson y que jamás deberíamos pasar por alto..
    Respecto la frase de Maragall... la de mueres cuando mueren tus recuerdos... la he oído ya otras veces.. y me gustaría mucho tenerle delante y poderle decir que se equivoca, así q lo diré en tantos sitios como haga falta hasta q le llegue: Morimos cuando morimos en los recuerdos de los demás, no cuando mueren los nuestros.

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  3. Hola,
    Muchas gracias por los comentarios. Siempre es bueno que haya intereacción. Sylvie, creo que son compatibles las dos frases, la de Maragall y la tuya. Las dos son ciertas. Es un tema complejo sobre el que podríamos debatir horas y horas. Saludos,

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