“Pero eso (la crisis) pasará, porque el esfuerzo no será inútil. Desparecerán los nubarrones, levantaremos la cabeza, y llegará de nuevo el día en que se vuelva a hablar de España y se hable para bien, el día en que volvamos la vista atrás y ya no recordemos los sacrificios”. Ésta fue una de las últimas frases deMariano Rajoy en su discurso de investidura. Prefirió decir “eso” que su palabra favorita durante los últimos meses: crisis.
El lenguaje de algunos políticos cambia radicalmente tras la campaña electoral. Y entonces, algunos partidos, especialmente los vencedores, buscan un vocabulario alternativo. El que más les conviene para gobernar. Siempre plagado de eufemismos.