Artículo publicado de Blogsdepolítica
"Antes teníamos a un charlatán de presidente y ahora uno que trabaja". El portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, ha dejado caer hoy esta sentencia durante una entrevista y se ha quedado tan ancho. El charlatán era Zapatero y el trabajador infatigable su jefe, Mariano Rajoy. Según la lógica de Alonso si hablas mucho trabajas poco y si callas mucho trabajas mucho. Es una lógica muy ilógica, pero él y los suyos se la deben creer y así funciona la comunicación del Gobierno. Si sentido alguno. Parece un pollo sin cabeza que no se sabe muy bien a donde va.
"Antes teníamos a un charlatán de presidente y ahora uno que trabaja". El portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, ha dejado caer hoy esta sentencia durante una entrevista y se ha quedado tan ancho. El charlatán era Zapatero y el trabajador infatigable su jefe, Mariano Rajoy. Según la lógica de Alonso si hablas mucho trabajas poco y si callas mucho trabajas mucho. Es una lógica muy ilógica, pero él y los suyos se la deben creer y así funciona la comunicación del Gobierno. Si sentido alguno. Parece un pollo sin cabeza que no se sabe muy bien a donde va.
Si para justificar tu modus operandi has de acusar a los demás, es probable que no estés haciendo las cosas como deberías.
Buscar culpables genera autosatisfacción y es un camino fácil que no
lleva a ningún lado. La autocrítica es imprescindible, pero para Alonso y
los suyos como para muchos políticos, es un concepto que no entra en su
vocabulario. Y sin autocrítica no se acostumbra e mejorar lo que no
funciona.
Se puede poner en cuestión la manera de gobernar de Zapatero y si
estuvo a la altura de las circunstancias, pero de lo que no se le puede
acusar es de no dar la cara. Una de las tareas indispensables de
cualquier presidente del Gobierno es informar a los ciudadanos, sobre
todo en los malos momentos como los actuales. El desconcierto es lo peor que le puede pasar a la ciudadanía.
En situaciones de crisis es cuando se demuestra el liderazgo de los
políticos. Algunos dan la cara y otros se esconden intentando minimizar
el deterioro de su imagen. Como siempre las prioridades al revés, primero yo y mi partido, luego los ciudadanos. Mientras no cambien el orden de prioridades la política seguirá alejándose de los ciudadanos.
Alonso, que es un político experimentado y que ha sido alcalde de
Vitoria, sabe perfectamente que dar ruedas de prensa con preguntas es un
trabajo duro y al que deben hacer frente todos los políticos con cargos
representativos. No hacerlo, además de esconderse, es no trabajar del todo.
Así, que en vez de dar lecciones y mirar al pasado, sería mejor que
le dijese a Rajoy que en vez de escaparse por la puerta de atrás del
Senado o poner a sus Karankas particulares a dar la cara diese un paso
al frente y demostrase que no tiene miedo a los medios de comunicación
ni a trabajar a tiempo completo. Rajoy les haría un favor a los
ciudadanos que es para quien gobierna, a los periodistas que les
facilitaría su trabajo y a él mismo.
Los datos del Centro de Investigaciones Socilógicas (CIS) publicados
ayer le pasan factura al PP y a Rajoy, que pasa de tener una valoración
del 4,55 en enero a 3,84 en la actualidad. Una de las causas principales
de este descenso de valoración es su política de recortes de su
Gobierno y también ha ayudado que no haya dado la cara para explicar
las medidas adoptadas. Ha preferido hacerse el mudo. Quizás trabajando a tiempo completo le hubiese ido algo mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada